Inversores nórdicos a la UE: Descarten la idea de perforar en el Ártico.

Por Stine Jacobsen y Kate Abnett27 mayo 2026
Copyright parcelasenlaluna/AdobeStock
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Las instituciones financieras y los inversores han instado a la Unión Europea a mantener su oposición a las nuevas perforaciones de petróleo y gas en el Ártico, mientras el bloque sopesa la posibilidad de revisar su postura para priorizar la seguridad energética.

La convocatoria pone de relieve la inquietud de los inversores ante la posibilidad de que la crisis energética desencadenada por la guerra entre Estados Unidos e Israel e Irán se utilice para justificar el abandono de los compromisos climáticos, mientras los gobiernos se centran en garantizar el suministro.

Nordea Asset Management, que forma parte del banco nórdico Nordea, y otras 11 instituciones financieras figuraron entre los firmantes que instaron el miércoles a la Comisión Europea a no debilitar su postura, advirtiendo que ello socavaría tanto los objetivos climáticos como la seguridad energética a largo plazo.

Los nuevos proyectos de combustibles fósiles en el Ártico tardarían más de una década en entrar en funcionamiento, lo que los haría ineficaces para abordar la crisis actual, según la carta, organizada por el Centro Nórdico para las Finanzas Sostenibles y el fondo de pensiones danés Sampension, y firmada también por grupos de la sociedad civil y científicos.

"El Ártico es uno de los ecosistemas más vulnerables del planeta y alberga una fauna única... Una mayor expansión de la extracción de petróleo y gas aumentaría la presión sobre estos ecosistemas de importancia mundial, al incrementar el riesgo de derrames y fugas de petróleo", decía la carta.

Las simulaciones de derrames de petróleo sugieren que más del 90% del petróleo derramado en ciertos yacimientos del mar de Barents no sería recuperable, añadió.

La guerra en Irán ha perturbado los mercados energéticos mundiales y ha provocado un fuerte aumento de los precios del gas en Europa.

Noruega, el mayor proveedor de gas de Europa pero no miembro de la UE, ha estado presionando a Bruselas para que levante la moratoria.

Debido al envejecimiento de muchos yacimientos, se prevé que la producción noruega disminuya en la década de 2030, a menos que empresas como Equinor realicen nuevos descubrimientos fuera de las zonas maduras.

La mayor compañía de pensiones de Noruega, KLP, también firmó la carta.

La política actual de la UE respalda la prohibición de nuevas explotaciones de petróleo y gas en el Ártico y rechaza la compra de dichos hidrocarburos. Sin embargo, no existe ninguna moratoria formal.

Un portavoz de la Comisión afirmó que la UE está revisando su política para el Ártico "a la luz del nuevo contexto geopolítico y geoeconómico", pero que aún no se ha llegado a ninguna conclusión.

Jacob Ehlerth Jorgensen, responsable de ESG en Sampension, afirmó que el fondo respalda el papel de Noruega como proveedor de energía, pero que la perforación en el Ártico no es la solución al desafío de la seguridad energética de Europa.

"Se trata de los próximos pasos, donde realmente asumimos ciertos riesgos, tanto en términos de seguridad energética como de clima y biodiversidad, o de si existe una forma más inteligente de hacerlo", declaró a Reuters.

(Información de Stine Jacobsen en Copenhague y Kate Abnett en Bruselas. Edición de Mark Potter)