La petrolera estatal mexicana Pemex ha comenzado a reparar un oleoducto submarino tras un derrame de crudo a unas 46 millas náuticas de Ciudad del Carmen, Campeche. El oleoducto ha sido aislado y no se ha producido ningún derrame adicional de petróleo.
El 10 de septiembre, el personal de la instalación de producción de Cantarell detectó una caída de presión en un oleoducto que transportaba hidrocarburos desde las plataformas Ek-TA, Balam-TA, Balam-A, Balam-TB y Balam-TA2.
El oleoducto fue despresurizado y aislado cerrando las válvulas de seguridad en ambos extremos y desde entonces ha permanecido sin flujo ni nuevos derrames de petróleo crudo.
El mismo día se desplegaron embarcaciones especializadas en el lugar para la dispersión mecánica y la colocación de barreras de contención oleófilas, mientras que los buzos localizaron el punto donde se había perdido la contención y comenzaron los trabajos de reparación.
Pemex ha finalizado el dragado del lecho marino y está retirando el lastre de hormigón del oleoducto, a la vez que prepara una funda metálica que cubrirá el tramo afectado. Se prevé que las reparaciones concluyan en los próximos días.
Como medida de precaución, permanecen en la zona los buques equipados para la contención, la recuperación de hidrocarburos y la dispersión mecánica.
Pemex activó su Grupo Regional de Respuesta y Gestión de Emergencias el 10 de septiembre y notificó a la Agencia de Seguridad, Energía y Medio Ambiente y a la Secretaría de Marina de México.
La empresa también acató una orden de inspección de la agencia de seguridad y medio ambiente el 11 de septiembre.
Según Pemex, el monitoreo continuo del Golfo de México había descartado la posibilidad de que los hidrocarburos llegaran a la costa hasta el 12 de septiembre.